Este espacio, ha sido creado para que todos los aficcionados a la cocina, puedan compartir, recetas y trucos.Te animamos desde aqui a participar y divertirte.
Blog creado por ROSA CINTAS CARDENAS. Monitora del taller PILAR CAMACHO MARIN
1. Bate los huevos con la mitad de la leche, la mantequilla fundida y un puñadito de sal. Ve añadiendo la harina tamizada y la leche necesaria. Debe quedar lo suficientemente líquido para que después se deslice con facilidad
2. Deja reposar la mezcla una media hora
3. Pica muy finos la cebolleta, el puerro y los espárragos.
4. Pocha a fuego muy suave la cebolla y los puerros. Cuando comiencen a ablandar añade los espárragos. Sala. Deja cocinar hasta que se ablande
5. Echa la nata, un poco de pimienta negra molida y corrige de sal. Reduce un par de minutos y reserva.
6. Parte los espárragos por la mitad y escáldalos en agua hirviendo 3-4 min. hasta que estén flexibles, pero no se rompan. Enfríalos con agua. Escúrrelos.
7. Calienta una sartén con unas gotas de aceite, pon los espárragos sin llenar todo el fondo. Saltéalos. Pon la sal al final.
8. Engrasa ligeramente con mantequilla una sartén antiadherente, echa medio cacito de masa y extiéndela rápidamente por todo el fondo de la sartén, deja que se dore ligeramente y vuélvelo con las manos o con una pala.
9. Rellena en el centro con un poco de queso, jamón cocido, 2 o 3 espárragos y una cucharada de salsa.
10. Envuélvelo con cuidado y deja que termine de dorarse. Repite hasta terminar la masa.
Si quieres hacer la masa dulce, solo tienes que añadir un par de cucharadas de azúcar y un palito de canela en el reposo. Los salados admiten infinidad de variantes y encantan a los niños. Si te da miedo rellenarlos dentro de la sartén, puedes hacer las tortitas, rellenarlas, envolverlas y después ir terminándolas en la sartén o en el horno. Hazlo como más cómodo te resulte.
2. Monta las claras a punto de nieve con un poquito de sal y unas gotas de limón o vinagre
3. Bate las yemas con la mitad del azúcar hasta que blanqueen. Añade el sobre de cuajada poco a poco para evitar grumos. Incorpora el queso y mezcla muy bien hasta conseguir una textura cremosa.
4. Monta la nata, bien fría, con el resto del azúcar.
5. Junta la nata montada con las claras a punto de nieve y mezcla envolviendo con cuidado para que no se bajen.
6. Añade esta mezcla a la de las yemas y envuelve de nuevo.
7. Disuelve una cucharadita de cacao en el café y añade la crema de whisky, mezcla bien y échalo en un plato hondo.
8. Moja los bizcochos por ambos lados en el café y forma una capa en el fondo del molde (No debes empaparlos o luego chorrearán y quedará muy blando)
9. Cubre con la mitad de la crema
10. Espolvorea con chocolate rallado
11. Pon otra capa de bizcochos, otra con el resto de la crema y espolvorea, por último, con chocolate.
12. Refrigera al menos 3 horas. Es mejor de un día para otro, aunque debes consumirla pronto porque el huevo es crudo.
Como de todos los platos hay infinidad de versiones. La base de todas es el bizcocho, el café con licor, el queso Mascarpone, el cacao amargo y el azúcar. La mayoría incorporan los huevos y algunas, como ésta, la nata. Hemos añadido la cuajada para conseguir una textura algo más consistente y sustituido el cacao que se espolvorea por encima por chocolate.
Si te sobra lo mejor es congelarlo, sobre todo en verano. Como sabes no debes mantener en la nevera más de un día productos elaborados con huevo crudo. Sácalo un rato antes y te quedará una tarta semihelada muy rica.
4. Cuando estén dorados aparta la sartén del fuego y añade los pimentones, cuando pierda un poco de calor agrega el vinagre
5. Pon de nuevo al fuego, incorpora las rodajas de limón y deja que de un hervor, ten una tapadera a mano por si salta.
6. Añade el agua y cuando comience a hervir echa los mejillones, sala, tapa y deja cocer 3-4 minutos. Abre y ve retirando los mejillones conforme se abran.
7. Retira la valva de arriba de los mejillones. Deja reducir el caldo restante hasta que tenga textura de salsa.
8. Quita el limón y el laurel y rocía los mejillones con la salsa.
Los mejillones son un alimento muy sano: ricos en minerales y vitaminas, además de proteínas de alto valor biológico y pobres en grasas. Cocinados de esta manera mantienen todas sus propiedades nutricionales y organolépticas y resultan muy agradables potenciados por el aliño. Perfectos como aperitivo o como primer plato acompañados de una ensalada.
Actualmente existen en el mercado ya congelados con o sin concha lo que nos facilita el trabajo a la hora de limpiarlos o para los momentos del año en que están fuera de temporada. Una opción interesante e igualmente saludable.
1. Pica muy finos 2 ajos, las cebollas y los champiñones.
2. En un poco de aceite comienza friendo los ajos, deja que doren y añade la cebolla, cuando ablande, el champiñón. Sala.
3. Al perderse un poco el agua desprendida de los vegetales añade la carne picada, dale una vuelta y salpimenta. Deja cocinar hasta que la carne cambie de color.
4. Añade la salsa de tomate y la salsa barbacoa. Cocina 4-5 min. más.
5. Incorpora poco a poco en forma de lluvia 3 cucharadas de harina. Remueve hasta que desaparezca y echa un chorreón de leche, mezcla hasta que espese (no se trata de hacer una besamel, sólo de ligar los ingredientes para que después no se desarmen)
6. Pon las espinacas con sal en una olla tapada, sin agua. A partir de que veas salir vapor espera un par de min. y destápalas, comprueban que están y escúrrelas reservando el agua que hayan desprendido.
7. Pícalas un poco.
8. Pela y pica finos un par de ajos y fríelos en un par de cucharadas de margarina a fuego suave. Cuando doren incorpora las espinacas y fríelas ligeramente. Añade una cucharada de harina, al desaparecer echa el agua de cocción. Remueva hasta que espese.
9. Cuece las patatas con piel en agua salada.
10. Pélalas y machácalas con un tenedor.
11. Funde dos cucharadas de margarina e incorpora las patatas chafadas. Mezcla muy bien hasta que la patata esté engrasada homogéneamente. Añade medio vasito de leche, salpimenta y remueve para que espese.
12. Pon leche hasta que consigas el espesor deseado (para esta elaboración debe quedar bastante consistente).
13. En moldes de aluminio desechables pon una capa de espinacas, encima una más gruesa de carne, sobre ella una de puré de patatas y por último cubre de queso rallado.
14. Hornea a 200ºC hasta que se gratine el queso.
15. Pon en un cacito el vinagre de Módena y el azúcar, remueve muy bien y deja reducir a fuego medio hasta que espese (ten en cuenta que al enfriarse será bastante más denso).
16. Para hacer la ensalada, saca unas bolitas de sandía, échales un poquito de azúcar por encima y márcalas a la plancha, en una sartén ligeramente engrasada con margarina, a fuego muy fuerte.
17. Aliña la rúcula con sal, vinagre y aceite. Añádele un puñado de pipas peladas y las bolitas de sandía. Decora con la reducción de Módena.
En un solo plato hemos aprendido varios conceptos: una farsa que no se desmorona, cocer espinacas en su propio jugo mucho más suaves y digestivas, puré de patatas casero ideal para guarniciones y rellenos, fruta a la plancha, reducción de vinagre, combinar en una ensalada todos los sabores básicos y distintas texturas…Muchas veces no se trata tanto del plato en sí, como de las enseñanzas que podemos extraer para aplicar. Lo importante no es la receta, son las elaboraciones.
1. Pon la harina en forma de volcán en la mesa de trabajo
2. Echa dos puñaditos de sal y deposita en el centro los huevos y una cucharada de agua. Comienza a mezclar los ingredientes.
3. Ve añadiendo harina conforme necesites para despegar la masa (al principio es muy pegajosa).
4. Cuando esté consistente y deje de pegarse, añade el aceite y sigue amasando hasta que esté bien lisa y flexible. Es bastante dura, aunque después del reposo la proteína se desarrolla y queda más manejable.
5. Forma una bola, engrasa un bol y déjala reposar tapada con film. Procura que quede bien tapada para que no se reseque.
6. Corta un tercio de la masa (conserva el resto tapado) y estírala primero con las manos y después con el rodillo hasta conseguir una lámina lo más fina posible, debes ir enharinando la mesa para evitar que se quede pegada.
7. Cuando tengas la lámina del grosor deseado úntala de harina por ambos lados y déjala secar unos minutos, mientras estiras el resto de la masa.
8. Ten preparada una olla con abundante agua con sal y un chorrito de aceite hirviendo.
9. Corta la pasta con la forma deseada y ponla a cocer inmediatamente pues se reseca muy fácilmente.
10. Cuando esté blanda, escúrrela e incorpórala inmediatamente a tu salsa preferida que debe estar preparada con antelación.
Aunque es muy fácil de preparar debes tomar algunas precauciones para que no se reseque. Una vez cortada has de trabajar con rapidez para hervirla lo antes posible. Si vas a hacer mucha cantidad es mejor que pidas ayuda o que vayas cociendo pequeñas cantidades; la salsa o el relleno siempre preparados para no tener que enfriarla una vez cocida. Es divertida de elaborar y tiene infinitas posibilidades, tanto en el corte de la pasta como en los rellenos y salsas. Perfecto para que los peques se diviertan dando forma a tortellinis, raviolis o canelones.